type='text/javascript'/> Mundo Playmobxx: Vida y muerte del crítico

18.5.06

Vida y muerte del crítico


Fernando se despertó con un horrible dolor en la garganta; ahí se acordó que había fumado mucho hace un par de horas; mientras se tocaba la pija sólo para comprobar que estuviera allí, comenzó su agenda mental del dia: no tenía nada que hacer salvo encontrarse en Platón a las 7 con Gran Escritor.

No faltaba tanto, era la 1. Se levantó, se puso los pantalones jamaiquinos llenos de humo de la noche anterior, escupió en el baño una sustancia que desconocía podía salir de pulmones humanos, se agachó hasta el bidet, miró la sustancia y sólo entonces supo que era negra. Qué loco. Se cepilló los dientes mientras Mairtena le tocaba la puerta del cuarto para ver si bajaba a comer.

Fernando dijo que no, gracias, gracias, Mairtena pero no, ahora bajo a tomar café nomás. Bajó, tomó café nomás, pensó si Mairtena estaba buena o no. Subió a su cuarto, prendió la computadora, contestó un mail de su herrmano en Swazilandia que le contaba del último conflicto con el mijo y de cómo ya se acercaba el momento en que el país – Swazilandia – volviera a entrar en guerra civil. Leyó Clarín, Infobae, buscó en el Google el nombre de la chica que le gustaba desde hacía tres días. Miminimizó las ventanas de internet, abrió el MSN, saludó a quienes tenía que saludar, charló con uno sobre fútbol, con otro de política, con otro de los blogs, con otro no charló porque el otro estaba trabajando.

Ahí, Fernando miró que faltaba poco para Gran Escritor; se puso No disponible en el MSN y repasó las preguntas que había preparado para Gran Escritor; mientras las revisaba, también revisaba si Deleuze diría algo así, si Derrida estaría de acuerdo con él; leyó Rizoma y no entendió mucho porque Rizoma no se entiende mucho y pensó que su pregunta tenía un clima similar; debe estar bien.

¿Las imprimo o no las imprimo? Fernando hizo deducciones; si la imprimo y las llevo quedo como un tarado y capaz que no me llaman más, y termino dando clases en un secundario; si no las imprimo, quedo como un improvisado, que no le doy mucha importancia al Gran Escritor; si pasa eso, el Gran Escritor PUEDE enojarse y si se enoja, no me llaman más. Las deducciones llegaban a su no pertenecer, así que decidió que quería pertenecer y empezó las deducciones al revés.

Se aprendió las preguntas de memoria; las actuó frente al espejo del baño; las actuó frente al espejo trasero del colectivo; las actuó en el espejo del baño de Platón; ahora, parecía natural pero interesado; ahora daba el nivel de importancia medio que tenía que dar a Gran Escritor.

Gran Escritor llegó a Platón, contestó las preguntas actuadas de Fernando, pagaron los cafés a medias, fueron a comer al Portugués, Gran Escritor le dijo a Fernando que ya no daba seguir poniendo play al grabador. Gran Escritor invitó a Fernando a fumar porros (así, en PLURAL) en su casa, Gran Escritor rompió el culo a Fernando, Gran Escritor clavó puñaladas en Fernando cuando éste dormía en pelotas, Gran Escritor quemó el cadáver, las hojas que contenían las preguntas, el casette del radiograbador, se sacó un pasaje a Cipoletti y se fue.

Mairtena, a veces, lo llora.

11 comentarios:

Matías Pailos dijo...

Tu pesadilla particular, supongo.
Me gusto la descripción de la situación cotidiana de Fernando: mucho MSN, mucho navegar, alguna desconexión. Me gustó que Mairtena llorara al final. Ahora: mucha conexión de Mairtena con la historia de F la verdad que no veo. Es una relación marginal, y concedo. Entonces rectifico: yo inflaría la relación entre Mairtena y F, con lo que quiero decir: la describiría más en detalle. La misma relación, o no relación. Y el final me parece un exabrupto, no del todo propio del tono medio del relato. A ver, como dicen los colombianos: hay exabruptos y exabruptos. Hay exabruptos que 'riman' y otros que no. Y este me parece que no.
Vale el intento de una prosa más ágil, y me hubiera gustado más la historia (repaso) con la relación entre ella y F inflada, y sin el exabrupto.

Capitán Intriga dijo...

Uia, lo mío es más básico: me gustó bastante.

Sofia dijo...

Que lindo, me recuerda a algo que lei hace poco.

cutipaste dijo...

Difícil la vida de Gran Escritor.

Luciana dijo...

Playmobil, me encantó y debo decir, con el debido respeto al señor Pailos, que no acuerdo con él porque creo que dado el perfil del personaje y el tono del relato no sé si habría lugar para inflar más la relación entre Mairtena y Fernando y la verdad que el remate no me parece tampoco fuera de lugar, ella llora porque él se murió, una reacción lógica. Humilde mi opinión, Playmobil, pero sepa que lo felicito sinceramente.

Playmobil Hipotético dijo...

pailos: tenés razón; me parece que incluir una relación con la mucama clarametne aumenta el volumen de la historia; el punto es que esto que escribí nació con intenciones espureas; en realidad, lo escribí sólo para escribir esta frase: "se tocó la pija como comprobando que estuviera ahí"; por otro lado, tenés la culpa: me compré libros de Lamborga y ahora pienso que la gente se vive rompiendo el culo.
captain: muchas gracias, acabo de reirme mucho mucho con el Mundial.
Alfredo: sí, jodido; viajar exiliado a Cipoletti es jodido. Pero se fue contento.
Sofia: muchas gracias, pasese cuando quiera que tenemos las puertas abiertas
Luciana: Pailos tiene un poco de razón en esto: que si se infla la relación hay otro relato que puede ser mejor. Muchas gracias por sus elogios; me hace pensar que hay algo bueno en esta versión.

nadie dijo...

Temor, deseo de aprobación, sometimiento, traición idílica y llanto plebeyo urden la trama de una historia que sin duda, no vencerá en la taquilla a Código Da Vinci.

PD: me rindo, y como veo que después de Puán no hay vida (sinó autorreferencial) me pregunto si Gran Escritor no dicta una materia introductoria de la carrera de letras...

mariano dijo...

excelente.
Daniel Link podrìa poner las cabezas de sus amantes en el freezer.

Matías Pailos dijo...

Soy un impertinente, por eso me meto en blogs ajenos para felicitar a Luciana por ponerme en caja. Y ratificar mis comentarios. Usted puede mejor (ver 'el sindicato', ver la historia del boxeador). La culpa, en parte, la tenemos Lamborghini y yo mismo. Pero Lamverga (creo que el apodo le hace justicia) es EL ESCRITOR, así que vale la pena dejarse degenerar (no romperse el culo) por él.
Desde la Gran Llanura del Chiste,

Matías Pailos

Da* dijo...

http://www.fotosdecalle.com.ar/
le va a gustar...visitelo

Zedi Cioso dijo...

No coincido con Pailos, me gusta el manejo sobrio de la economía narrativa. Bien recreado un día en la vida de Fernando.
Bravo por usted, Playmóbil (¿Por qué nunca hicieron un playmóbil escritor si estos muñequitos eran tan estáticos? ¿O lo hicieron y no me enteré?)