type='text/javascript'/> Mundo Playmobxx: La electricidad

3.6.06

La electricidad

Mi papá era viajante de artículos de campo (molinos, bombas, tanques, etc.), con lo cual la imagen primigenia que tengo de él es una luz que se apagaba los lunes y se volvía a encender el viernes a la noche.

Cortocircuito.

Cuando era chico, chico, llegaba los viernes y necesariamente traía Sandys y chupetines, esos de los cuatro de diferentes colores, rociados con azúcar. Cuando era un poco más grande, trajo una perra que se había encontrado en el campo y a la cual llamé Laika. Laika estaba loca y masticaba vidrio (literalmente), con lo cual volvió a su lugar original al poco tiempo de haber emigrado. Cuando era un poco más grande, mi papá ya no traía nada pero yo me las arreglaba para pensar que sí, y le robaba los Chesterfield Rubios, los cuales a veces fumaba y a veces guardaba como el símbolo de las cosas sin sentido que hacía.

Saltan los tapones.

Las vacaciones las pasábamos en Mar del Plata; a mi mamá le iba mejor que a mi papá y nos tomábamos todo enero y alquilábamos un chalet con parque adelante o atrás cerca de la calle Constitución. Se supone que enero era el mes donde más trabajo tenía y no podía tomarse todo ese mes de vacaciones. Mi papá nos llevaba, se quedaba hasta el 4 o 5 – siempre antes de Reyes se iba, para que yo empezara a pedir regalos verdaderamente imposibles de recibir– y volvía el 26 o 27.

Cambiando lamparitas

El rito se construyó así; mi papá me llamaba el día anterior a llegar; me decía a qué hora iba a salir (siempre era a las 2 o 3 de la mañana para viajar tranquilo). El mecanismo, desengrasado rápido, como si nunca hubiera dejado de funcionar decía que yo me levantaba mientras todos dormían. No desayunaba, – mi papá traía medialunas de Atalaya y juraba que cuando las compró estaban calientes y que eran más ricas y qué coñazo que estuviera tan lejos Atalaya de Mar del Plata, porque hubiera sabido dónde estaban las mejores medialunas del planeta – agarraba la bici, iba hasta la Avenida Constitución, por donde alguna gente tambaleante ya sea por el alcohol o por los besos que se prodigaban o por ambas razones, subía Constitución hasta la entrada la ruta y miraba cada auto que llegaba.

Photobucket - Video and Image Hosting


Vuelve la luz cuando estás buscando las velas.

Como periodista novato al que mandan a entrevistar al turista número mil, miré cada auto, en especial los blancos, en especial los Renault blanco, en especial los Renault 12 Blanco, en especial los Renault 12 Blanco con la chapa a la intemperie del costado derecho. El ritual se cerraba con un bocinazo, con el auto parando a una cuadra de la salida de la ruta, con un abrazo a la panza de mi papá, con aspirar la transpiración de 6 horas de viaje en un Renault 12 Blanco con la chapa a la intemperie del costado derecho y con una bicicleta que escoltaba al auto hasta el chalet. Cuando entrábamos al chalet y los demás todavía no se habían despertado, yo sentía que había rescatado a un soldado de la guerra del Olvido.

10 comentarios:

Libélula de Acero dijo...

Con post así.. imposible ser jodida..

Flavio Pedemonti dijo...

Me rehúso a leer, si no tiene un muñequito de plástico fotografiado.

O acaso este blog se llama mundoinvisiblemobil?

Con esto de que los reyes son los padres, tal vez en su caso no se trate de una metáfora. Muy casual la fecha de ausencia. De modo que estaríamos en presencia del príncipe PH; la de la tercera pierna es una cortesana o favorita, Madame Bovary es la que le agotó la fortuna y por eso, en lugar de publicar un libro finamente encuadernado, escribe en este sucio blog. Pida créditos burgueses y genere capitalismo. Reproduzca el comercio y la explotación agraria para la extracción de excedente. Así, su padre, sigue vendiendo molinos, bombas y tanques.

Abrazos.

Comando Norma Aleandro dijo...

1) Esas ausencias de cinco días... ,mas que momentario cortocircuito, tu papá era un corte programado en épocas de hiperinflación alfonsinista.

2) Jodido el destino de las perras Laikas: o sucumben en la estratosfera o comen vidrio.

3) Malas nuevas: dicen que (ahora) las medialunas de Atalaya ya no son lo que eran.

Da* dijo...

flavio y ph, su intercambio bloggistico me hace añorar aquellos miércoles de cerveza!!!!
beso grande a ambos

cutipaste dijo...

Qué suerte! Grosso.

Catalina dijo...

Lástima que el disyuntor no sea infalible. Hermoso post.

Matías Pailos dijo...

Basta de meter posts que hacen emocionar a la gente. No se puede seguir así. Exigo que me traigan un pulmotor para poder respirar entre las lágrimas. Si no fuera por el puto distanciamiento y el descuido y las acotaciones (digamos) jocosas, te acusaría de chantaje emocional.
Sos infalible con estas cosas. Un hombre con ruta directa a su corazón.

Playmobil Hipotético dijo...

libelula: gracias, gracias
flavio: aclaración: tuve unos problemitas para subir imagenes y por eso flavio molestaba cuando no había tales. El blog, a esta altura, debería llamarse Mundo Imbecimobil
CNA: basta de romper tradiciones, viejo; ya ni las medialunas van a quedar vivas? carajo3
da: besos, volvera no el miercoles sino cualquier dia en que nuestros planetas concuerden.
sir alfred: gracias a usted por pasarse
catalina: gracias por comentar. Pase seguido uqe la esperamos; y sí, la lógica es algo complejo y drástico; preguntele a Pailós, si no.
Pailo: Autopista, autopista. Pero que no venga Cacciatore (ese chiste ya era viejo cuando mi abuela me lo dijo)

cutipaste dijo...

http://www.playmobil.de/is-bin/INTERSHOP.enfinity/eCS/Store/de/-/DEM/PM_DisplayProductInformation-Start;sid=XL5M9gjjHrlM90xlC4KPeVQ30RuVswSm3OI=?ProductSKU=4705&CategoryName=DE_storefront&PLS=0

Playmobil Hipotético dijo...

alfred: siiiiiiiii,lo ví en la tele. Los playmobiles somos grossos