type='text/javascript'/> Mundo Playmobxx: Bellatín, el dolor de cuerpo

24.2.06

Bellatín, el dolor de cuerpo

La verdad es que no sé bien si me gustó La escuela del dolor humano de Sechuán de Bellatín; sé que debería haberme comprado Flores pero la verdad es que primó otro criterio: Flores tiene 10 páginas más y cuesta 20 pesos más que la Escuela, lo cual generó varios posts inéditos que serán editados alguna vez.
¿Por qué no sé si me gusto? Principalmente porque es un texto bastante arisco de leer, poco generoso para el lector y poco generoso en cuanto historias; no porque no cuente historias, de hecho hay varias y conviven paralelamente como instancias de una ley científica, artística, tradicional o política que debe demostrarse. Esa ley la explica muy bien
acá Ariel Schettini, quien en un práctico de Teoría y Análisis, totalmente tirado recostado sobre el escritorio preguntó: “¿No me parezco a Federico Kleimm?”

(2)

La idea básica de Schettini es hacer una reconstrucción del concepto de dolor como una representación de una autoridad omnipresente y que se corporiza siempre. Uno, de hecho yo lo hice, juega la carta más fácil cuando interpreta a Bellatín y dice: ah, pero esto ya lo dijo Foucault, una frase absolutamente idiota. Schettini no la simplifica tanto y prefiere establecer el puente de interpretación con el Leviatán de Hobbes.

“Ese monstruo (que indefectiblemente tiene la silueta del verdugo, la omnisciencia del juez, y la técnica disuasiva de la policía y el pedagogo) cuando es el que ahoga a los niños, el que corta los dedos de los que no votan (1) , el cómplice de los padres en la escena terrorífica del castigo, es la víctima y el victimario, es el que puede mostrar cómo se puede sacar provecho del dolor, y el que le saca provecho, la bestia feroz que inicia toda la literatura.”

La escuela del dolor humano, obviamente (o no tanto porque recién me dí cuenta con Schettini) tiene que enseñar algo; y qué enseña? Enseña, principalmente, los castigos corporales; porque en Bellatín el cuerpo, el castigo y el consiguiente dolor son una corriente continua e inescindible; la Escuela es el Estado de Autoridad, el Leviatán, el que tiene el poder de interpretar, de actuar, de reprimir, de elegir la religión oficial, etc. Una vez que uno tiene esta especie de guía, el texto de Bellatín parece bastante menos de lo que era cuando uno lo leía sin entenderlo del todo. En definitiva, la escuela del dolor humano está compuesto por una serie de reglas étnicas-comunitarias: cuando los voleibolistas de la región votan, se les cortan los dedos; cuando hay dos niños en una misma familia, al segundo se le cortan los testículos, etc.; de alguna forma, uno se encuentra con una mímica de las leyes de naturaleza del Leviatán.

Y la verdad es que parece bastante raro esto al cotejarlo con cualquier reportaje de Bellatín, por ejemplo,
este o este, donde independientemente de lo hartante que resulta su postura – porque no puede ser otra cosa que una postura adolescente –, él mismo pareciera evitar el concepto de ley, el concepto de tradición, el concepto de escritor con biografía trasladada al texto. Aunque quizá esto no sea tan así; la tradición – en este caso, la “literatura latinoamericana” – tiene sus reglas, no importa cuales pero debe tener algunas y cualquier otra tradición que quiera convertirse en “la” tradición – en “la” nueva literatura latinoamericana – también debe imponer sus propias leyes; quizás esto es lo que quiera hacer Bellatín, alguien al que, evidentemente, no le faltan pretensiones y ambiciones. Y para ganar el poder, hay que volver al Estado de Naturaleza, matar y luego jugar a ser el Leviatán.

(1) en realidad, les cortan los dedos no por no votar, sino por votar, algo que a Schiettini se le pasa y de lo cual se le derivan una serie de cuestiones raras y mal argumentadas.
(2) This picture was taken from this excellent fotolog. Visit him if you like playmobils and good pictures

9 comentarios:

ketamorphosis dijo...

hi there~

u have a very nice blog there, i can tell u're a big playmobil fan too! (but i just hope i could understand the text [spanish?] there too ^^) u're very welcome to link/paste my pic on ur blog.

cheers!

Comando Norma Aleandro dijo...

No hemos leido (al menos, este cuarto miembro del comando) "Escuela...", pero Flores, es ampliamente recomendable. Brutal (e impreciso) como me gusta. Y con titulos de diferentes flores en cada capitulo como contrapunto.

Matías Pailos dijo...

Lo recomendable sería entonces olvidar la explicación de A.S., si ella hace menos disfrubable el texto (así como lo que interpretás como 'omisiones' a referir a la idea de ley o sucedáneos en las entrevistas concedidas por Bellatin). Ya que eso no es sino muy difícil, mucho más si uno tiene la intención de obliterar, lo que conviene es buscar, de ser necesario desquiciadamente, contraejemplos a la tesis en cuestión -la de A.S., en esta oportunidad. Esto es fácil, no sólo porque toda importante ley empírica vigente cuenta con contraejemplos (como nos enseña Pensamiento Científico), sino porque las hipótesis de lectura postuladas por la crítica literaria tiene más la pretensión de ser guías de lectura que afirmaciones con pretensiones de verdad. Hay que, entonces, tomarlas no como tesis críticas, sino como afirmaciones literales. De esta forma, al recibir contraejemplos, ellas pierden poder disuasivo, y uno recupara el disfrute del texto (si no el original, uno lo suficientemente parecido).
Prueben en sus casas y después me dicen.

PD: espera ansioso esos posts momentaneamente elididos.

Lulet dijo...

Quiero unos rastris?

paula dijo...

tiene una universidad en DF, vistess?

Playmobil Hipotético dijo...

lulet, los rastris serían un poco demasiado; aparte, no son lo mío.
paula: es verdad, la escuela dinámica o algo así. tipo grosso bellatín, aparte de tod

Matías Pailos dijo...

¿La escuela dinámica de escritura? ¿La escuela de escritura dinámica?

Playmobil Hipotético dijo...

mire, paula, que bien le hizo a pailos ir a la escuela dinámica

cebolla dijo...

Llegué tarde. Lo suficiente para ver que el primer link a una entrevista a Bellatín ya no está disponible. La otra sí la pude leer. Y la crítica de Schettini. No conocía nada de esto. Gracias.