type='text/javascript'/> Mundo Playmobxx: La peor escena de Adrián Caetano

6.1.08

La peor escena de Adrián Caetano


Crónica de una fuga es una gran película pero por una de las tantas razones por las cuales las películas argentinas mainstream son lamentables; Caetano toma la decisión de hacer una película de terror en un campo de detención de la dictadura. En vez de buscar este objetivo con un guión de género, lo hace en la dirección: las tomas de la casa de noche, una mansión iluminada, el empapelado de las habitaciones, la música, la iluminación de las habitaciones, etc.
A pesar de que eso termina siendo lo realmente interesante de la película (cómo darle el contenido a una forma típica, la de película de terror), Crónica de una fuga tiene en su comienzo una escena que es atípica en Caetano, siempre menos preocupado por las cuestiones morales que por las cuestiones narrativas. Antes de que lo chupen, el personaje de Rodrigo de la Serna, Tamburini, viaja en colectivo luego de su partido con Almagro; sube una embarazada y él le cede el asiento.
¿Por qué? ¿Para qué? Tener un gesto de cortesía es suficiente para mostrar que alguien es bueno, que alguien es un perejil, y que no debería ser torturado por el Estado?¿Los militares no tenían modales y por eso eran malos? Por supuesto, no quiero creer que Caetano haya pensado en alguna de estas opciones pero la escena está ahí; y esto podría significar que uno de los temas que las películas sobre la dictadura no han podido tratar es cuál es la moral de los desaparecidos; los torturados, especialmente cuando no tienen otra opción más que soportar las torturas o morir, son por definición víctimas y por lo tanto no son responsables de sus actos, si es que pueden realizar alguno. Darle el asiento a la embarazada contribuye a esta repetición del carácter del protagonista de la película de la dictadura, contribuye a mostrar el puro bueno y el puro malo.
¿Qué significa eso de la moral de los desaparecidos? Por supuesto, no significa que ellos sean responsables, no significa que ellos sean culpables; pero sí significa que podrían tener una dimensión más profunda en el conflicto entre delatar y no delatar, entre cooperar y no cooperar, entre su condición de militante y su condición de ser humano, etc.
(*) picture from here

6 comentarios:

Marina dijo...

hola Plays

Leopoldo dijo...

No ví la película de Caetano pero me quedó una sensación similar con una película sueca que ví hace unos días, Invisible (de la cual hicieron un remake). Me dio la impresión de que, con diálogos muy superficiales desperdiciaron la posibilidad de explotar situaciones que daban para hurgar más profundamente o presentar una mayor cantidad de matices. A mi sentir, una lástima.

Playmobil Hipotético dijo...

hola amiga; tomó helado de fernet? o ya se convirtió en un mito?=
leopold: el problema es cuando uno intuye buenas peliculas que son degeneradas en algún instante; el problema, también es que el mundo no es comno uno quisiera.

Anónimo dijo...

mmmm, no estoy tan tan de acuerdo, por el final digo, que cierra el encuentro con la ex embarazada con su hijo de meses en brazos... me da otra idea...no sé.

Víctor Hugo dijo...

Hola. No estoy de acuerdo para nada con lo que planteas. Creo que el hecho de dar un asiento a la embarazada a estas alguras no es un cliché, es un acto casi natural de cualquier persona. Por lo demás, la película está basada en una novela, es muy probable que sea una escena transcrita tal cual a un episodio del libro.
Creo que Caetano a lo largo de su filmografía es un tipo que no se caracteriza por poner escenas sin alguna reflexión secundaria. Esta escena (la peor que tu llamas) bien podría ser una metáfora de la vida, el comienzo de una y el final de otra, más cuando se encuentra con la chica al final de la peli. Pero en ese final sólo la mira, no le dice nada, sólo la mira y eso es suficiente para lograr una reflexión, que cada cual la puede tomar como quiere.
Es una película interesante. Está contando algo de lo que ya sabemos su final, de una forma muy interesante, que en el fondo es lo que vale; está contando algo que se ha contado otras veces, pero lo está contando enmarcado en el género terror.
En fin, en gustos no hay nada escrito.
Saludos,

Playmobil Hipotético dijo...

victor hugo: no estoy de acuerdo en que la "conducta" de dar el asiento a la embarazada sea un acto natural de los hombres; un acto natural, por ejemplo, es hacer pis y en ningún colectivo hay un cartel que diga "haga pis aquí" y sí hay uno que dice "espacio reservado para embarazads".
Por otra parte, el probelma es más grave desde el punto de vista dle guión, al menos desde su estructura cláisica, algo que Caetano suele respetar bastante, excepto en esta película. En un primer acto se presenta la vida cotidiana del protagonista; la vida cotidiana de De la Serna está contada con dos escenas básicamente: él como arquero y él como persona que cede asientos. En ese sentido, es claro que lo que se quiere mostrar es eso, la buena actitud y buenas costumbres del protagonista. Por otra parte, que haya sido basado en un libro no exhime a Caetano de la autoría de la escena; aunque no leí el libro, no me imagino que el verdadero protagonista de la Mansión Sere recuerde haberle dado el asiento a una embarazada.
La verdad es que no me acuerdo de la última escena que mencionás, la de la segunda embarazada de la película, pero de todas formas me parece que me sigue pareciendo muy baja la primer aparición de una embarazada.
Caetano debe ser uno de los mejores directores nacionales - o más bien, rioplatenses - de los últimos cincuenta años y por eso es que al menos llama la atención la insercción de esa escena que, al menos como yo la pienso, tiene un sentido tan burdo.
Saludos y gracias por la discusión.