type='text/javascript'/> Mundo Playmobxx: Lo que debemos a la barra brava de River

16.9.07

Lo que debemos a la barra brava de River


Hasta hace un año, los juicios morales me salían primero cuando escuchaba hablar de barrabravas; suelo pensar que debería suspenderse el fútbol hasta que no haya un riesgo importante de perder la vida yendo a la cancha. Sin embargo, cierta gente me dijo hace un año que el problema con los barra bravas era que estaban cebados como la Franja Morada en el 97 y ahí las lecturas empezaron a cambiar, a analogizarla con la historia de películas de mafia.

Hay algo profundamente cinematográfico en la interna de la barra de River en estos momentos; dos antagonistas, Rousseau y Schenkler, amigos íntimos que se pelean por el botín de una buena cantidad de dòlares. Y acá es dónde empieza la historia: ¿qué es lo que rompe la unidad mafiosa sino la guita?¿qué genera las incursiones de Scarface en otros barrios sino es la ambición de querer más negocios?

En Key Largo, un viejo y perseguido capo de la época de la ley seca – Johnny Rocco (el clásico Edward Robinson – jura que en dos años más volverá la ley seca y que ahí sí las cosas van a ser diferentes; la mafia se va a unir y la policía no va a tener más que rendirse; sin embargo, en cuanto tiene oportunidad, el unidimensional Rocco manda al muere a otra banda mafiosa. La unidad mafiosa es ridícula; que se rompa, que se rompa siempre que haya más plata que para doblarla.

Hay varias cosas que diferencian a esta interna de otros conflictos entre los barrabravas y que la hace tremendamente rica; matan a Gonzalo Acro, lugarteniente de Rousseau, y el grupo de éste no se contenta con clamar venganza de manera teórica o por medio de pintadas o amenazas inconcretas. No. Quieren venganza de verdad. Y la buscan. La buscan como Michael Corleone la busca cuando va al restaurant; o como cuando acribillan a Sonny en el peaje.

Pero a diferencia de El padrino, donde las vendettas corren siempre con el factor sorpresa, acá no. El grupo de Schenkler se banca las reglas del juego mafioso y dice: dale, trata de vengarte. Encontrémonos y veamos si te podes vengar. El playón de River, los quinchos, el playón del Carrefour, el playón de Ciudad Universitaria; nos encontramos ahí y nos cagamos bien a trompadas, a cuchillazos Tramontina (esto, debo reconocerlo, es un toque subdesarrollado que hace un poco pedorra la historia pero en el guión esto no debería estar). Y si viene la cana, no importa; la dejamos para otro día pero nos vamos a encontrar.

La selección de los lugares de la batalla no son un dato menor; lugares amplios, desprovistos de rincones donde esconderse, un campo de batalla donde todos vean que la batalla es esta; las cámaras de seguridad sólo son la previa de una dirección impecable donde dos ejércitos se enfrentan en el campo abierto. Porque, quizás, los barrabravas de River también vieron demasiadas películas de mafia.

Más allá de las películas argentinas que denuncian moralmente el accionar de los barra brava (como la patética Las Barras Bravas), que hacen de la moralina su néctar, el único corto que parece entender esto y que detrás de una interna barra brava puede esconderse una historia interesante es La vanidad de las luciérnagas de Gabriel Stagnaro; pero claro, para hacerlo hay que ser deudor claro de la gran serie que fue Okupas.

3 comentarios:

Sofía dijo...

Cayo largo...última peli con Bacall y Bogart...buuu...
Buenísima
Saludos Playmobil!!

Anónimo dijo...

Hay un uso un tanto forzado de la Franja Morada en el comparativo. Estar cebado en el 97, y volver a ganar la FUR en el 2007 parece presagiar la resurrección de Acro, cosa que parece bastante improbable. Me pregunto, entre tantas cosas, porqué no debe haber juicio moral cuando se habla de barrabravas? Es mas ... porque no ha de haber juicio moral? Porque? Eh?

Playmobil Hipotético dijo...

sofiak: dude que fuera la última peli de ellos pero bueno, sí, tiene razón. Mucha. Y qué linda está Bacall ahí. Pero qué linda. Tanto que no me dí cuenta que ya habia visto esa peli.
Anonimo: la comparación es, como todas, caprichosa. Sí, puede, debe haber un juicio moral sobre las barras bravas; pero es lo único que se puede decir? no lo escuchás todo el tiempo cuando hablan de las barras bravas? no te parece que los que atacan a las barras bravas, hacen otras cosas cuando no hay cámaras? Por otro lado, no hay algo aunque sea un poco interesante en la historia de la interna de los BDT? Para mí, sí. Completamente. Y lo de la Franja ganando la FUR dista tanto de ser una resurrección como si me dijeran que Acro resucitó. Más bien, es una pelicula de George Romero. Y la comparación entre la FM y la barrabrava me la dijeron ex de la Franja, la cual me pareció al menos provocativa (la comparación)