type='text/javascript'/> Mundo Playmobxx: razones para estar solo IV

26.1.09

razones para estar solo IV


Me despierto y es una cama extraña en un piso demasiado alto en un barrio de los que podrían llamarse chetos, de los que podrían denominarse como la antítesis del mío. La causante duerme y yo sin decidirme a romper la promesa, meto la mano debajo de mi almohada y toco algo duro, algo muy sólido que no tiene un final filoso y eso me calma aunque no mucho.
Cuando ella se levanta a buscar agua y yo me prendo el cigarrillo que corresponde pero que no debería corresponder porque todos los días pienso que voy a dejar de fumar, levanto mi almohada y son dos, tres, cuatro piedras, redondas, duras, absurdas.
- ¿Qué hacés con piedras debajo de tu almohada?
- Son para la energía. No ves que sos un racionalista. No entendés.
OK. Despertarse con una mujer al lado no es lo mismo que dormirse con una mujer al lado. Las cosas cambian cuando soñamos, cuando no somos conscientes y ese cambio no sólo se produce en el terreno de los sueños sino también cuando nos encontramos en plena consciencia. Pero eso no se puede decir, eso no se puede explicar por que está mal, porque si lo hacemos pertenecemos al género corruptor, al género de mierda y entonces, en vez de explicar algo que es inentendible pero cierto, nos vamos rápido, a veces con excusas y a veces con excusas reales.
El día siguiente pasa, toca R.E.M., hacemos pogo con Mars Volta, los dos vamos a un recital masivo y hago lo posible por no cruzarnos, por no ser devuelto a un mundo lleno de camas de piedras, a un mundo de ficción. A la mitad del día siguiente, yo vivo en un mundo aún más extraño, en un mundo donde los fantasmas que antes actuaban, ahora no sólo las hacen sino que también hablan acerca de ellas, se enamoran, se confunden y se desenamoran y nunca, nunca jamás llegará el momento en que vuelvan a entrar a sus departamentos. Ella llama y es una charla más bien amable, más bien parecida a la primer cita.
- ¿Nos vemos?
- No. No sé, no creo que pueda. Estoy conviviendo con todos estos giles que me piden instrucciones.
A las dos horas, llama de nuevo y ahora estamos de nuevo en la segunda cita. La primer cosa: por qué no me mandaste un mensaje al celular, la segunda cosa: yo ya pasé por esto y la tercer cosa, separémonos.
¿Separarnos de qué?¿Dejarnos de ver… en qué sentido? En ese, yo no quiero sufrir y ya sé como termina esto y vos no. Ahora, estamos rompiendo una relación de años, una relación que involucra devolverse mil objetos, que involucra planes para llevarse la heladera en un horario en que ella no esté. ¿Pero por qué? Nos separamos. Ya está. Y bueno.
Mientras pienso en lo absurdo de esto, de mi guión, me aparece una ventanita en el facebook y es ella que me manda una canción de no me acuerdo quién, una canción que habla de la esperanza, de la fuerza del amor, de ver lo malo en lo bueno, del vaso lleno y del vaso vacío y de la misma mierda que puebla los pasillos de las funerarias.
De repente, estoy enojado. Pero enojado en el sentido en que siempre me enojo. Cara de culo, callado, mirada de asesino, planes de matanzas, planes de patadas violentas contra cualquier ser vivo que pueble la línea del lateral, planes de todo menos de pelear. Tendría que dormirme, tendría que esperar hasta mañana pero si lo hago, entonces para qué me enojé y entre la ridiculez de la ira desde el futuro y la imposibilidad de la indiferencia en el presente, a veces elijo la segunda. Y entonces de mi facebook sale Don’t think twice it’s alright.
El cambio de valor se produce al día siguiente cuando todo se empezaba a convertir en una historia mas, en una de las tantas historias de locas – a saber, historias de mujeres que o bien me han vuelto loco o a las cuales yo he vuelto locas y que han cavado la escotilla por la cual tengo que trepar todos los días que voy a la frutería (por cierto, voy a una frutería autoservice, de forma que solo tengo que hablar cuando pago) - .
Salgo, el mundo no ha cambiado tanto; todavía existe una universidad donde tengo que trabajar, todavía manos anónimas y maquinales me depositan el sueldo en una cuenta con infinitos números. Doy clases frente a androides diseñados para el día de mañana rebelarse al pedo, me preguntan, les cuento chistes y finalmente me voy. Abro el celular. Tengo siete mensajes de ella. Siete.
Salvo en el primero, en todos los demás hay un insulto; desde ladrón hasta trucho, desde racionalista hasta psicópata, desde hijo de puta hasta insensible. No debería hacerlo. Sé que no. Pero me estoy tomando un taxi muy caro, demasiado caro y estoy yendo a un lugar que sé positivamente que es donde no tendría que entrar, donde no tendría que volver. ¿Es la culpa lo que me motiva? ¿Es la necesidad de que la gente no me odie? ¿Son las ganas de coger?
El taxista se ríe, no para de reírse, de contarme anécdotas que sólo muy lejanamente se parecen a la mía - del tipo que se toma un taxi de 40 pesos para cogerse durante una hora a una mina delante de sus hijos, del tipo que se enamora de una 20 años mayor que él (él mismo), del tipo que conoce minas por los avisos que publican en la cárcel y no creo que me entienda, que me sirva esta larga manía de la sociabilidad.
Llego y ella está en la puerta, tal como me lo prometió durante los veinte minutos en que estuvo pegada al celular.

(*) foto de acá. Por cierto, queridos lectores, la rubia de la foto es Graciela Alfano en el 81 mientras observa con ese señor, que bien podría ser militar, cómo navega un barco pirata playmobil.

12 comentarios:

Comando Norma Aleandro dijo...

El ñorse que acompaña a Grace es el inefable Quique Capozzolo, empresario menemista empleaducho de Paco Mayorga y ex candidato a presidente de Racing.

(Ah, y padre de un par de boludos que tuvieron juntos)

julieta dijo...

muy bueno!! parte V ya!!

mmmm... para mí que hay algo que vos le hiciste y que nos estás ocultando... jajaja...

sería muy gracioso poder conseguir la versión de ella. ¿no tiene blog?

jajaja....

julieta dijo...

¿ella conoce el tuyo?

Playmobil Hipotético dijo...

CNA: siempre con la información relevante para este boletín.Extrañaba su paso por el mismo.
Julieta: Loca, vos no sos mi amiga? vos realmente querés lo peor para mí? Aparte es todo ficción. Todo.

Opinologa autorizada dijo...

Esta historia es increible! usted sabe que me parece mas que buena!
a veces la realidad supera la ficcion...

julieta dijo...

ajaja... ok ok no dije nada... jaja....

mmmoira dijo...

El tipo parece el Dr Socolinsky (?).

mmmoira dijo...

Esta chica de tus sueños me recuerda a alguien a quien nacho y yo conocemos bien (¿nacho andás por ahí? ¿no estás de acuerdo?).

julieta dijo...

ajaja... recién ahora caigo... jajaja...

beso.

Cece dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El Mate Tuerto dijo...

Che, este post, aparte de estar buenísimo, como toda la serie, contiene una frase magistral y aleccionadora: "Despertarse con una mujer al lado no es lo mismo que dormirse con una mujer al lado". Ya me la guardo para mi acervo personal, gracias Playmobil!

Ariel

julieta dijo...

descubrí algo que debería ser obvio: que tu frase se aplica también al género masculino. "dormirse con un hombre no es lo mismo que despertarse con un hombre".